Mostrando entradas con la etiqueta Mahmoud Admadinejad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mahmoud Admadinejad. Mostrar todas las entradas

lunes, 30 de enero de 2012

Los cómplices de Irán en América Latina sacan sus cuentas

Por Maibort Petit
Algunos gobiernos de América Latina le sirveron a Irán como puente para violar las sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU, y los embargos estadounidenses. Es decir, que pecaron con facilitar sus espacios geográfico y sus recursos naturales, para satisfacer una alianza tripartita conformada por Hugo Chávez, los hermanos Castro y el Mahmud Ahmadineyad.

Ecuador, Bolivia, Nicaragua y el resto de los países con los que Irán estableció acuerdos comerciales, son meros instrumentos del proyecto político de Chávez, quien acostumbra a comprar los apoyos de sus serviles seguidores con dinero, proyectos farónicos que nunca concluyen, y juegos políticos. También son piezas del ajedrez político de Admadineyad que tienes otros objetivos y propósitos que no coinciden con los que podrían tener los pueblos latinoamericanos.
La última visita de Ahmadineyad dejó a muchos con la duda sobre la verdadera naturaleza de la alianza tripartita (Irán, Cuba y Venezuela), y de los beneficios que se pueden obtenerse de los intercambios comerciales que se están firmando. 
Muchos se vieron como los tontos útiles, las piezas que Admadineyad mueve  para cumplir con sus propósitos antinorteamericanos que no son muy sanos que se diga.
Hay varios analistas que han afirmado que el último viaje de Admadineyad a Latinoamérica fue un fracaso y que la alianza no tiene futuro. Primero, porque el cáncer de Chávez congeló los planes de Venezuela y enredó los de Cuba; segundo, porque Irán no ha cumplido con los desembolsos previstos y tercero, porque  los gobiernos de la región siguen manteniendo vínculos comerciales y políticos con los Estados Unidos y no les conviene convertirse en enemigos de la hasta primera potencia mundial.
Admadineyah necesita el apoyo de sus socios en Latinoamérica. El líder islámico tienen enormes problemas internos. Si las elecciones  en Irán fueran libres y transparentes, Admadineyah saldría del poder este año, pero al igual que en Cuba y Venezuela, los sistemas electorales responden al poder y no a la decisión de las mayorías votantes, razón por la cual permanecerá al mando. 
Brasil ya no juega el ajedrez persa
No sabemos sí fue por la visita del presidente, Barack Obama, los acuerdos firmados con EEUU,o porque simplemente, la presidenta, Dima Rausseff no simpatiza con la causa iraní, que las relaciones entre Brasil e Irán están congeladas.
El mismo Ahmadineyad llora la pérdida de Lula Da Silva con quien logró cosechar varios negocios. Públicamente, el presidente iraní informó que: “La presidenta brasileña golpeó todo lo que Lula había hecho. Ella destruyó años de buenas relaciones”. La pataleta de Ahmadineyad no es para menos, y es que la economía brasilera es la más sana y creciente de la región, y la que ofrece los mejores números ante la crisis financiera que viven los Estados Unidos y Europa.
Brasil está mas cercano a los EEUU y más lejano de algunos de los enemigos de Occidente. La delegación diplomática del gobierno de Brasil dió a conocer públicamente que prefiere a EEUU que a Irán y que la nueva presidenta desea tener las mejores relaciones comerciales y amistosas con la administración de Barack Obama.
Tambien Rousseff puso de manifiesto sus preferencias geopolíticas, en marzo, cuando apoyó una investigación de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en el país persa.
“Irán también lamenta el hecho de que Brasil haya abandonado los esfuerzos diplomáticos por atenuar la presión sobre el programa nuclear iraní”, agregó el rotativo, que atribuyó al enfriamiento de las relaciones bilaterales la decisión de Ahmadineyad de excluir a Brasilia de la gira que realizó a comienzos de enero por Venezuela, Cuba, Nicaragua y Ecuador, resaltó un cable de efe.
Todavía se están sacando números. El conflicto con Irán sigue adelante, y ya se observan vientos de guerra. 

martes, 10 de enero de 2012

Irán y Venezuela unidos contra el Imperio

 Por Maibort Petit
 
A pesar de las críticas y de las amenazas, los planes de Irán para establecerse en América e incrementar su influencia siguen su marcha. La visita de Mahmud Ahmadinejad por cuatro países de la región, auspiciada por Hugo Chávez y redondeada por cientos de millones de dólares, le garantiza al presidente iraní un cierto éxito, que los críticos no logran reconocer. 
Ayer, Ahmadinejad fue homenajedo en Caracas. Chávez se dedicó a adorarlo, lo llamó su “verdadero hermano” y reiteró que seguirá con su agenda de alianzas. Aprovechó para irritar más al imperio, burlándose de las críticas formuladas desde Washington, a la vez que aseguró que Venezuela e Irán siempre estarán juntos en una lucha contra el imperialismo.
Los que conocen cómo se mueve el poder y los intereses en América Latina, tienen  claro que no existe una verdadera coincidencia cultural entre Ahmadinejad y Hugo Chávez, sino intereses ligados a negocios oscuros, ambición de poder y un sentimiento antinorteamericano que ha alimentado la izquierda retrogada del continente. 
Todos sabemos que en Venezuela, la causa radical iraní no tenía asidero, que la cultura mulsumana era casi inexistente, y que ha sido bajo el gobierno de Hugo Chávez que se han acrecentado los lazos con Irán por razones que aún estan por verse.
Las relaciones entre Chávez y Ahmadinejad coinciden en la tendencia de ambos líderes en fomentar el odio, la guerra. Ambos han incrementado la compra de armas y han querido comprar conciencias para mantener su liderazgo a flote. Los dos han prometido villas y castillos a sus aliados para contar con su apoyo, promesas que no han cumplido a tu totalidad.
El resultado de este amorío, por seguro no dejará un saldo bueno para los venezolanos y para los pueblos latinoamericanos gobernados por presidentes deshonestos, megálomanos y corruptos que han hipotecado el futuro de las naciones, por perseguir objetivos políticos, ajenos al bienestar colectivo.
Chávez y sus socios de Cuba, Ecuador y Nicaragua han entregado el futuro de los países a la causa radical iraní, sin importarles las consencuencias. Ayudar a Irán a violar las sanciones y a cumplir con sus objetivos contra israel y los Estados Unidos es una actitud demencial que tendrá que ser castigada cuando la cordura regrese a la región. 
Ahmadinejad  ha fortalecido su presencia y ha ampliado su comercio en al región para ganar terreno en un lugar geopolítico estratégico. La balanza comercial entre Irán y los gobiernos amigos sigue creciendo. Gracias a sus nuevas amistades, Ahmadinejad ha logrado eludir las sanciones económicas por su programa nuclear y ponerle la mano a a mercados de materias primas. También bsuca apoyo para seguir desarrollando su planes nucleares y mejorar los números de su economía.
En Venezuela las inversiones se han multiplicado sin que hasta ahora se conozca los resulatdos positivos para la economía venezolana.  En Ecuador, las inversiones han alcanzado los US$168 en un año, mientras que en Nicaragua, Ahmadineyad prometió  invertir US$350 millones en la construcción de un puerto de aguas profundas.
Chávez ha firmado con Irán cerca de 300 acuerdos de cooperación desde 2006, y ha convertido a Caracas en el escenario donde se mueven las estrategias y se desarrollan los planes de Irán. 
Ahmadineyad busca escapar del caos político interno, ampliando su radio de influencia diplomática, ganando además de los apoyos ya logrados en Latinoamérica. Con su estrategia, ha logrado dar la idea de desafío a los EEUU y a Israel. 
Ahmadinejad ha fomentadolas relaciones diplomáticas con Colombia, Nicaragua, Chile, Ecuador, Uruguay y Bolivia, además de las ya existentes en Cuba, Argentina, Brasil, México y Venezuela.
Asimismo,  voces en los EEUU sostienen que Irán usa a los Quds Force y militares como personal de las Embajadas, y que el grupo terrorista Hezbollah participa en operativos a favor de la causa iraní en suelo venezolano. 
Cuál será el resultado de este complejo panorama ? Por ahora todo son hipótesis, el final aún está por verse..

lunes, 24 de octubre de 2011

Chávez y Ahmadinejad: Una interrogante para Occidente

Por Maibort Petit


Desde el año 2006, cuando se produjo el primer encuentro entre Hugo Chávez y el presidente iraní, Mahmoud Ahmadinejad, en Caracas se empezaron a tejer hipótesis sobre una relación que se inició con una química desbordante y que amenazaba -por aquellos tiempos - en convertirse en una de los peores dolores de cabeza para algunos países del hemisferio. Luego, la discusión se trasladó al escenario internacional.






Chávez y Ahmadinejad tenían poco en común, incluso una amplia dificultad idiomática para comunicarse. Pero los intereses que fueron surgiendo entre ambos líderes, el egocentrismo y sus ambiciones, ayudaron para que los dos presidentes establecieran una agenda común que les ha permitido, a lo largo de un quinquenio, lograr objetivos macros frente a los ojos del gigante dormido de Occidente.


La alianza entre Irán y Venezuela no fue posible en la política del país sudamericano en el Siglo XX. La política exterior de Caracas antes de la llegada al poder del caudillo populista de izquierda, tenía como eje central la amistad con EEUU y Europa. Chávez cambió estas alianzas y desarrolló su proyecto político anti estadounidense sin mayores obstáculos, aprovechándose, entre otros aspectos, del alto nivel de incredulidad que pulula entre los líderes que han ocupado la Casa Blanca desde 1999, y que no le han dado valor al supuesto peligro que representa la amistad de Chávez y Ahmadinejad para el continente.




El Complot de las Fuerzas Quds contra el embajador Saudí y las debilidades del debate


 Algunas voces del parlamento norteamericano habían advertido sobre los peligros que representaba la Alianza Venezuela e Irán para los Estados Unidos, a la vez que habían pedido al Departamento de Estado investigar a fondo los movimientos de Irán en América. Los líderes republicanos que llevaron el mensaje a la adminsitración Obama y dijeron sentirse insatisfechos con la actitud que sobre el tema, ha asumido la actual administración.


El asunto quedó en el olvido público, hasta que un nuevo evento lo puso nuevamente en el tapete. La revelación por parte del Departamento de Estado de un supuesto y extraño complot de las fuerzas iraníes Quds para asesinar al embajador de Arabia Saudita en suelo estadounidense, contando con el apoyo de los carteles de la droga mexicanos.

El anuncio despertó nuevamente la preocupación sobre la presencia de Irán en la región y sobre las actividades de sus aliados en este lado del mundo. Igualmente desató críticas sobre el verdadero objetivo del mensaje, y otras hipótesis que tocan intereses de personalidades del escenario interno de Washington DC, con Arabia Saudita y el mismo Irán.

 El ambiente caldeado de la capital, por los chispazos de la campaña electoral, de la crisis económica y del desgaste del liderazgo de Obama puso el tema en una lista de intereses de la política de EEUU, pero no en la agenda de prioridades.

Ahmadinejad ha trabajado a lo largo de 5 años con Venezuela en varias proyectos que le han permitido ampliar su poder y eje de influencia en la región. Los puentes tendidos por Hugo Chávez con sus aliados de Bolivia, Nicaragua, Argentina, Ecuador y los ya existentes en Cuba han dado sus frutos, y le han permitido a Irán hacerse de espacios en occidente, violar las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU, y establecer una serie de células que le permiten manejarse, bajo los recónditos mundos americanos, sin ser percibidos por el ojo adormecido imperialista.

Hay suficientes elementos que prueban la presencia de grupos terroristas como los Quds, Hezbollah y Hamás en varios países de América Latina. México, Brasil, Argentina, Nicaragua y Venezuela son ejemplo de ello. Existen evidencias que han puesto en el ojo público la agenda de ambos líderes para penetrar la geopolítica latinoamericana y acercarse a las fronteras de los Estados Unidos. Bajo el manto de la droga, las células terroristas se hacen de dinero para financiar sus actividades, para exportar de su causa, y para ganar espacios frente a sus enemigos (EEUU-Israel).

Entre Caracas y Teherán hay más que comercio e intercambio de tecnología. Ambos países desarrollan planes de cooperación bilaterales en las áreas militares y nucleares. No sólo Israel resultaría perjudicado con la producción de misiles en suelo venezolano. Otros países también serían víctimas de la política de Irán sino se llega a una solución negociada en este conflicto.

En los corrillos de Caracas es un secreto a voces la influencia que ha adquirido Irán en algunas áreas estratégicas del sector militar venezolano y de los países aliados al proyecto de Chávez.

La infiltración de Irán en América Latina es innegable. La historia que comenzó con el atentado de 1992 a la Embajada de Israel en Buenos Aires puso en evidencia los mecanismos usados por Irán para lograr sus objetivos, utilizando sus brazos armados, en aquel caso, Hezbollah, que le permitió negar su participación en los hechos. En octubre de 2006, un grupo Hezbollah América Latina dijo públicamente que era el responsable de un intento de atentado contra la embajada de EE.UU. en Caracas. Irán ha incrementado su presencia en la región y cuenta con 11 embajadas y cientos de asociaciones estratégicas con los gobiernos de izquierda del área.

Irán ha utilizado bancos venezolanos, aviones e instalaciones portuarias para evadir las sanciones internacionales. Igualmente se vale de las buenas relaciones entre Teherán y diversas capitales de América Latina. Hezbollah ha buscado y encontrado reclutas entre la población latinoamericana de más de cinco millones de musulmanes, así como de conversos al Islam en Latinoamérica.